jueves 26 de noviembre de 2009

Apenas hoy sentí que me soltaste.
Gracias.
Me choca este clima.
Se me secan los labios, la piel de las piernas, la cara se endurece, las palabras se quedan sin pronunciarse.
Me da por estar callada. Tomar agua como persona perdida en medio del desierto, por dormir en medio de la cama, padecer insomnio.
Ayer les di de beber a mis plantas y corté los dos únicos higos buenos que se dieron este año. El patio está lleno de hojas propias y de otros jardines.
La nueva mascota me ha dado lástima y la he cambiado de lugar para que se proteja del viento, creo que es el único gesto de ternura que he tenido en la semana.
Cuidado, no se acerque, puedo resultar dañina.

jueves 19 de noviembre de 2009

Me han dicho que es un nervio. Que el estrés produce toxinas que me tienen así.
Recetan pastillas para el dolor y para bajar la inflamación, otros me recomiendan pomadas, remedios caseros de todo tipo, masajes. Casi todo lo he probado y nada me quita este dolor.

Estoy en receso, mis palabras son rehenes de este dolor que no cesa y no me suelta.

martes 17 de noviembre de 2009

Contigo me hice vieja antes de tiempo.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Tres tazas de café y píldoras de todos los colores del arcoiris y el dolor no cesa.
Quisiera poder tener unos minutos de descanso por lo menos pero esto no me deja.
Sólo consigo sonreír a medias, trabajar a medias, dormir a medias, estar a medias.

Me molestan los achaques que vienen con la edad.
Receta para el estrés: ejercicio o sexo. El ejercicio me deprime y el sexo escasea.

Seguiré con este dolor encabronado esperando ganarle la batalla eventualmente y poder voltear al cielo de nuevo, besarme el hombro, masturbarme en posición fetal y todas esas cosas ociosas pero maravillosas que hacía cuando mi cuello funcionaba bien.

martes 10 de noviembre de 2009

Me duele.
No me deja en paz el dolor.
No duermo ni descanso ni me concentro.
Sigue doliendo.
Fue un beso perfecto.
Ni mucha ni poca lengua, nu mucho ni demasiado labio. El ritmo perfecto, primero me lo robaste y luego lo saboreaste. Acariciaste mi cabello y mi cuello y mi pecho y nadamás ... le diste su lugar al beso y no lo convertiste en nada más. Confío siempre más en alguien que respeta un beso que en quien no lo hace y entonces confié en tí.
Un cigarro y una conversación interesante como todas las nuestras, una caricia de vez en cuando y de nuevo el beso, ese beso largo y decidido a no ser nada más que un beso.
Fue un beso perfecto y no será nada más que un beso.
Él dice que los momentos que comparte platicándolos a los demás los siente entonces ajenos, menos propios, menos íntimos. Yo jamás he sido buena en eso de ser privada y muchas veces he pagado mis excesos de palabras. Me gusta compartir lo bueno y lo malo, las historias románticas, sexuales, curiosas, tristes, desgarradoras o cotidianas. Me gusta decir lo que siento, pienso, imagino, sueño. Externar mis crisis neuróticas o depresivas, mis vacíos existenciales y mis momentos de éxtasis.
Soy compartidora, platicadora, dadora.

Este cuerpo reniega cada vez más. Exige cosas, tiempo, compañía que no puedo darle. Exige mimos y roces, apretones y penetraciones. Exige descanso, calma, la paz que no conoce pero quiere conocer. Mis ojos detestan ya la luz artificial y quisieran un poco más de sol. Mis piernas se ponen contentas sólo cuando bailan.

Quisiera tener más tiempo para poemas y caminatas largas, para regar las plantas e inventar tés de nuevas hierbas, infusiones que pongan tibia la casa. Mi cuerpo exige un hombro en el cual recargarse y un cuerpo con el cual frotarse, sentir cosquillas y escalofríos, ser conducto de electricidad, ser imán, tener calor.

Mi cuerpo exige más agua y menos alcohol, más brisa de mar y menos aire acondicionado, más sopas y potajes hechos en casa, más mañanas echada en cama respirando periódico. Menos forzar los ojos manejando a media madrugada, menos forzar al corazón tratando de negar el amor que se mete por los poros, menos forzar a la memoria tratando de olvidar cosas que fueron, menos tratar de negar las ganas que surgen cuando lo veo, menos cerveza y más vino, más pastel de zanahoria, más té de hierbabuena, más chile y más tomates con albahaca.

Mi cuerpo pide y exige mimos y apretones, cogidas a deshoras, sonrisas en abundancia, menos lágrimas, menos nudos en la garganta, más gritos, muchos gritos!

domingo 8 de noviembre de 2009

Es increíble el placer que un labial nuevo y un par de tacones altísimos pueden darme.
El invierno que llega demasiado temprano me ha traído varios recuerdos. Memorias del pasado que se cuelan en mis días, fantasmas que regresan en mis sueños y presencias distantes que acompañan los momentos de silencio y los cigarros a medianoche.

A él ya no lo recordaba y regresó a mi memoria con el invierno. Será para siempre el hombre que planchaba las sábanas para mí en los días gélidos para quitarme el frío. El que con un caldo tlalpeño me curó la bronquitis, me llevó serenata con trío, me construyó una casa que se cayó con los vientos de Santa Ana, un perchero y un librero verde. Me enseñó a besar, abrazar, amar. Me enseñó a llorar. Me enseñó a hacer el amor con la luz encendida. Me enamoró de Sabines y de la escritura, de los molletes con chocolate caliente, las enfrijoladas y los brownies con almendras, las carcajadas honestas, los pequeños placeres.

No lo extraño, no lo pienso, no me duele. Fue mi vida y ahora es un desconocido cuando pasa a mi lado o nos saludamos brevemente. A veces, sin querer, se le escapa una sonrisa, una carcajada, una mirada, un gesto que me lleva al pasado por un instante y que no permanece más que eso.

El tiempo es una entidad misteriosa y maquiavélica. Todos somos finitos, el amor, el odio, la pasión, la felicidad, el tormento, los recuerdos.

jueves 5 de noviembre de 2009

Te enojas y te contemplo a lo lejos.
No hago nada.
No quiero hacer nada ni me interesa.
Francamente me da flojera tu coraje y tu rabia.
Me da ternura la fragilidad que expones con tus berrinches.
No puedo sanarte, no puedo ayudarte.
Sólo escucho sin escuchar.
Vomitas palabras y frases sin sentido.

Me alejo.
Me alejo.
Me alejo.
Me fui.

Y tú ni cuenta te diste.


Concha Buika
¨Hay en la Luz¨

Hay en la luz una sombra azul
Hay en tus ojos un hondo penar
Que me lleva a pensar
Que me equivoqué
Y aun no se por qué ...

martes 3 de noviembre de 2009

Tengo miedo.

lunes 2 de noviembre de 2009

Veladora blanca encendida.
Pienso en mis muertos.
El silencio de la casa es interrumpido por el jazz.
Un baño tibio y té de menta.
La inmensidad de la cama.
Un libro y dos artículos me esperan ...

domingo 1 de noviembre de 2009

Es verdaderamente hermoso cuando duerme.
Sin saberlo me quita el frío, las penas, las preocupaciones, me hace sentir trascendente y humana, frágil, me ocupo sólo el verlo y respirar cerquita de su cara, sentir su calor.
Estrena pijama de franela y esconde un Batman bajo la almohada.
Es rico sentirse cada vez más a gusto en mi propia piel.
Disfrutar mi cuerpo y observar gustosa sus cambios con el tiempo. Mis cicatrices son el paso de la vida, las agradezco y las mimo. Mi arruga de tanto fruncir el ceño, mis ojeras, las bolsas bajo los ojos que ya no se resuelven con una siesta.

Todo cambia de textura, la piel es menos elástica, la gravedad se hace presente. El cuerpo exige nuevos remedios y nuevos apapachos. Mi cuerpo es mi casa y es una casa cálida y dulce. De aquí salió vida y a él llega la vida. Corre, camina, se estremece, duerme, duele, siente frío y calor, abraza, acaricia, tranquiliza.

He dejado de renegar por mis curvas agradezco mi altura en los conciertos y cuando tengo que tomar algo de la alacena, colecciono zapatos de tacón que me impulsen hacia las alturas y me paro derechita sin miedo a ser demasiado larga.

No soy perfecta ni intento serlo, las estrías, las cicatrices, la resequedad de la piel que exige mayores mimos para los que no tengo paciencia. La piel exige agua que no bebo, mis ojos sueño para el que no tengo tiempo.
Como siempre que he estado en esos lugares no había mujeres y sorprendentemente había pocos hombres, creo que era una noche floja. Sillones individuales color negro, una cubeta de cerveza, mesas de centro de acrílico simulando ser espejo. Aquí todo es simular, amor, excitación, diversión. El dinero compra la compañía y los besos.

Un gringo habla interminablemente con una mujer vestida de vaquera sentada en sus piernas sorbiendo un trago color rosa. Ella simula escucharlo mientras le acaricia el cuello y le pasa las manos por el pecho.

Del otro lado hay un grupo de tipos en traje sastre. Cada uno tiene una chava sentada sobre ellos. Es un festín de ligueros, transparencias, cuerpos femeninos asquerosamente exhuberantes y otros tantos penosamente infantiles. Ellos platican entre sí mientras cada una acaricia a su dueño por unas horas, se balancean sobre sus pechos, sus miembros, sacan y meten los senos del traje de malla, se arreglan el cabello, les susuran al oído.

En la pista una mujer de vestido negro. Baila una canción de Nine Inch Nails ignorando completamente el ritmo y la cadencia de la rola. Ella se balancea sobre el tubo, la cadena, como en trance, ignorando a todos. Su cuerpo va quedando al descubierno conforme la música avanza y cambia abruptamente de género. No tiene cintura alguna, sus pechos son tan pequeños que sólo sé que son senos porque a lo lejos se ven sus pezones oscuros como los de cualquier otra morena. Lleva una tanga negra con laque juega un rato con la misma flojera, como rogando que el tiempo pase rápido y por fin pueda bajarse de ese pequeño tablón a media luz.

Yo sigo tomándome una cerveza cuando escucho que me gritan -Mamá!- , dios de mi vida seguro que no es a mí que mi hijo no tiene edad para venir a estos lugares. Una chica vestida de abeja como yo se me acerca emocionadísima porque estamos disfrazadas de lo mismo y pide tomarse una foto conmigo. Que una stripper se quiera tomar una foto contigo es una invitación especial si esto es gratis así que digo que sí, con mi cámara por supuesto. Tendrá 16 o 17 años, seguro que no más. Le digo que no me chingue que con mucho gusto seré su hermana mayor pero que para mamá no me alcanzan los años. Agradece, mueve sus alitas y se despide diciendo que tiene que ir a la pista.

El gerente viene y me invita a bailar con ella en la pista, le digo que no muchas gracias y sonrío. La abeja se balancea torpemente con su cuerpo de niña, cae al piso y se retuerce frente a un grupo de jovencitos gringos que se acaban de acomodar frente a ella. Coquetea con el más guapo de todos, le da un beso en el cuello, se quita el traje de abeja frente a él, se da la media vuelta y sobre la pista le enseña el trasero y sonríe inocentemente, lo ha dejado picado y en un rato saldrán del lugar juntos, tendrá servicio completo.

Una mujer con vestido de bailarina árabe color azul sonríe a lo lejos conmigo y se acerca a conversar porque dice que la noche está floja y no hay muchos clientes. Es blanca de cabello negro, finita, preciosa. Me cuenta que tiene 40 años y me muero de la envidia al ver sus pechos parados de quinceañera totalmente naturales y su vientre plano como la mesa. En las arrugas de la cara se le nota la vida aunque trata de disimularla un poco con el maquillaje. Me cuenta que tuvo un marido que le pegaba al punto de mandarla al hospital. Ella trabajaba en una maquiladora y a veces limpiando casas. Un día le pegó tan fuerte que la dejó inconsciente y cobró porque abusaran de ella sus amigos. Cuando abrió los ojos decidió dejarlo al mismo que tiempo que su trabajo y comenzó a bailar quitándose la ropa. -Bendito Dios que me dio este cuerpo o qué les hubiera dado de comer a mis hijos-. Le hacen seña de que tiene cliente, me da beso en la mejilla y se va a trabajar.

Otra bailarina se acerca a conversar con mis amigas y conmigo. Admira el tatuaje que cubre la espalda de mi amiga y enseña orgullosa los suyos. Un par de alas en la espalda, una media luna bajo el ombligo, una fila de cruces en la zona lumbar, un dragón en la nuca, una sirena sobre el tobillo. No es especialmente bonita ni tiene un cuerpo espectacular. Es demasiado delgada, poco busto, poco trasero pero un cuerpo armonioso y simétrico. Cabello largo hasta la cintura que huele a cigarro y a sexo a metros de distancia. Tiene un caminado especial, como de reina y una sensualidad que derrocha al tomar el cigarro y sonreír, lo tiene natural y es abrumador. Está en perfecto control de sí misma y tiene un poder de seducción que conoce y aprovecha.

A los pocos minutos le toca subirse a la pista y todo cambia. El piso antes pulido por el sudor de las otras chicas se comienza a llenar de billetes de a dólar y de a 20 pesos. Baila precioso y pienso que debe haber tomado clases de jazz porque sus habilidades son impresionantes. Maneja perfectamente su cuerpo, su cabello, la sonrisa, aprovecha todos sus encantos y se muestra ganosa, contenta, excitada. Me acerco a ponerle 20 pesos como muestra humilde de mi admiración -gracias bonita- y sigue bailando contoneándose.

Un shot de tequila cortesía del gerente que no era menos que Don Julio porque estaba delicioso, una cerveza más, mi sillón negro, la abeja se despide ... ha sido una noche interesante.
Iba verdaderamente cruda y desvelada, quizá esos factores influyeron un poco en mis parámetros del dolor pero lo dudo, creo que fueron sólo culpables de mis escalofríos y mi cara de enferma terminal. Fue un dolor extraño, agudo pero ligero, podría decir que hasta disfrutable pero no quiero que se escuche demasiado enfermo.

Hace tiempo ya que me tatué y ahora tomé la decisión de ponerme un segundo tatuaje. Hay algo primitivo y especial en pintar mi cuerpo para siempre, en imprimir huellas que no se velan con el tiempo y que estarán marcadas mientras viva.

Anoche soñé que me tatuaban una enorme enredadera sobre la cadera y se extendía hasta el muslo. En el sueño me dolía y me gustaba, podía sentir la aguja cada vez que se introducía en mi piel y ver la tinta y la sangre goteando de a poco sobre un sillón blanco.

En mi sueño me quedaba dormida ... cuando despertaba la enredadera había floreado y había pequeñas flores de colores colgando sobre mi cuerpo. Fue un sueño bello.
Comenzar a publicar ha sido emocionante pero también estresante.
Ya no escribir sólo por inspiración o meras ganas sino por compromiso, tener deadlines, cuadrar mi tiempo para disciplinarme a escribir con horario y mejorar la técnica pero sin que hacerlo le quite lo divertido y lo catártico.

Ver mis textos en papel ha sido una experiencia surreal y padrísima.

martes 27 de octubre de 2009



Stan Getz
People Time
Del álbum Café Montmartre


song for a cold october afternoon ...


El documental "Welcome to Tijuana" de Small Planet Productions para la cadena ERT de la televisión griega exhhibe imágenes y testimonios de la guerra que se vive en Tijuana contra el crimen organizado, en éste se muestran escenas crudas y se retoma el caso de la balacera de La Cúpula, ocurrida el 17 de enero de 2008.

* * *

Hoy pasando por Loma Blanca para ir a trabajar pasé por la escena de una balacera. Dos patrullas se me atravesaron apuntando sus armas hacia todos imponiéndose con el objetivo de cruzar la carretera en sentido contrario.

La balacera había sido un poco antes. Fue un enfrentamiento entre criminales vestidos con uniforme de grupo táctico y policías municipales que fueron emboscados. Durante el tiroteo dos jovencitos que iban a la escuela salieron heridos, una chavita de 15 años falleció en el Hospital General de Tijuana.

* * *

La violencia de las ciudades entre las que transito me duele siempre y creo que como cualquier relación enfermiza a las que puedo volverme adicta, ésta también, inevitablemente, debe llegar a su fin.

domingo 25 de octubre de 2009

De nuevo del amor al odio en 24 horas ...
mo locura y mi neurosis son contagiosas sin duda.
Cuándo dejar de cometer los mismos errores que inevitablemente llevan a las mismas consecuencias?

Cuándo parar de practicar las mismas manías, cuando abandonar los malos vicios, cuándo sanar las heridas para poder volver a creer de nuevo?

Cuándo bajar la guardia y abrir los brazos sin miedo, cuándo dejar de arruinar los momentos, hablar de más, cuándo dejar de exasperar, cuándo permitir que me amen sin oponer resistencia?

Cómo saber si es corregible o crónico?
Hoy extrañé Londres. Extrañé Londres con mi hermana, salir del apartamento y saludar al dependiente turco de la tienda de abarrotes donde compraba mis cigarros y botella de agua. La estación del subway, gente subiendo y bajando. De forma ordinaria debo decir que Londres no sería una ciudad que me atrajera pero el estar ahí con mi hermana resultó ser una experiencia mucho más agradable de lo que esperaba.

Le tuve nostalgia al abrir la ventana de mi cuartito y ver ese cielo siempre nublado, tomar jugo de naranja y bajar al segundo piso envuelta en una toalla a checar si la regadera que se comparte con todos los del edificio estaba disponible. Dos regaderas y dos excusados para 10 departamentos. En mi habitación una cama pequeñita, un refrigerador de la misma proporción, una mesa de noche donde mi hermana me tenía siempre una revista y una velita, el lavabo, perfecto para mí.

Los horarios son distintos en la vida de mi hermana, no hay desayuno porque la noche siempre termina de madrugada en el trabajo o con los tragos ocasionales con el novio o los amigos. Comida italiana o mexicana a las 12 del día, la cerveza se consume desde las 10 am. Allá pensé en los huevos rancheros, los chilaquiles, las tortillas y muchas otras cosas que no consumo regularmente pero que a la distancia pareciera que fueran una necesidad del organismo.

Londres con sus pubs llenos de gente a todas horas, hordas de gente entrando y saliendo del subterráneo, puertecitas pequeñas, calles amplias, gente de todas razas y maneras de vestir, nadie me miró a los ojos, todos pasan corriendo sin reparar en el mendigo, la niña jugando con el globo rojo, la pareja discutiendo, una señora ya grande con cara de angustia y extraviada.

Raro como les tengo añoranza a los lugares más lejanos y distintos a mi mundo, donde fui una desconocida, donde me pude perder sin siquiera desearlo pero donde encuentré tantas cosas de mí misma.
Mi boda fue una boda sui generis, especial y encantadora. Tan especial y encantadora como una boda pueda ser cuando se tienen 17 años, una está embarazada y no se tiene la mínima idea sobre lo que se está haciendo.

Mi vestido fue blanco. Compré la tela en La Parisina en el centro un día que salí de la preparatoria. Había una costurera en la colonia Lucio Blanco que me cobró 400 pesos por la hechura. Resultó un vestido strapless de raso blanco cubierto por organza y un bies delistón blanco al pie, yo misma diseñé mi vestido.

Lo que son las cosas pero después de 10 años de haberlo usado lo doné a una compañera de maquiladora de la señora que me limpia la casa. 21 años, retraso mental ligero y ni una sóla iglesia que quisiera casarla por su discapacidad. Después de varias batallas con algunos sacerdotes logré que la chica pudiera tener la boda que tanto deseaba. Una semana antes de su boda se quemó su casa de madera en Plan Libertador con todo y vestido de novia. Mi vestido fue alterado para ajustarlo a su medida y llegó al altar con él.

El accesorio en el cabello fue una flor blanca como la que mi mamá usó en su boda. Uñas rojas, zapatos blancos de tacón por supuesto, que a los 4 meses de embarazo todavía podía balancearme bien sobre ellos con un mínimo de gracia.

Yo misma manejé la camioneta de mi papá para llegar a mi boda. En la camioneta iban conmigo mis hermanas de 15 y 12 años en aquel entonces. Emocionadas, felices, a final de cuentas aquello era una boda y a cualquier niña de su edad le emocionaba la boda de su hermana.

Mis damas fueron mis amigas, que ahora que lo pienso siguen siendo las mismas. Todas en color rosa palo, cada una con el diseño que quería. Fueron madrinas de arreglos de mesa, para lo que pidieron dinero a sus papás por supuesto, nadie de nosotras trabajaba a los 17 años, la vida era exámenes, paseos a la playa, probar el cigarro, tomar mezcal Tonaya, pintearse la escuela y bajar a La Playita a platicar sobre los sueños adolescentes y todo lo que veíamos en nuestro futuro (nunca tuve la visión de un bebé ni una boda por cierto).

Llegué al lugar, una terraza a la orilla del mar con una vista espectacular en un día perfectamente soleado de abril. Las sillas no habían llegado todavía, cuando llegó el camión de la Tecate los mismos invitados las bajaron, las limpiaron y las acomodaron. El banquete ya se estaba preparando, el Sr. Caborca tenía listo el aceite para las carnitas y su respectivo chicharrón, guacamole, frijoles, salsas, su esposa y paciente de mi papá hizo las tortillas a mano. Mucha cerveza y uno de mis regalos de boda, un cantinero preparando margaritas cortesía de Aurelio Castañeda dueño del bar El Torito y amigo de la familia de toda mi vida.

Miradas de ternura y de lástima, de sorpresa y condescendencia. Una mejor amiga rogándome que no lo hiciera, un presidente municipal recitando la epístola de Melchor Ocampo, un anillo heredado de mi suegra, votos hechos en el momento producto de la excitación del evento y el desconocimiento y enamoramiento adolescente.

Recuerdo abrir una cantidad de regalos impresionante y haber bailado con amigos y familiares. Mi suegro cantó en la boda. Pero lo que más recuerdo fue mi llanto al despedirme de mi papá cuando mi esposo y yo nos retirábamos de la fiesta. Era un llanto que decía muchas cosas, ¨tengo miedo¨, ¨lo siento¨, ¨nunca te voy a perdonar esto¨.

Quisimos llegar a festejar al Señor Frog´s pero al ser el novio el único mayor de edad acabamos en mi nueva casa todos juntos con los amigos echándonos un trago. Un departamento en obra negra al que esa misma mañana le había mi esposo instalado una puerta. Con los invitados todavía festejando mi marido y yo nos fuimos a la cama individual que había sacado de su antigua recámara a descansar, dormí con todo y vestido de novia, caí rendida que casarse es cansado y un poco más con 4 meses de embarazo.

Siempre recuerdo mi boda de una forma extraña, con un poco de nostalgia pero también de lejanía porque esa que se casó ya no soy yo y me parece cada vez tan distante a lo que soy. Me enternece la chamaquita que era y me dan ganas de volver el tiempo y advertirle lo que pasaría, de darle algunos consejos, de abrazarla, de mirarla sin lástima como los demás, de acercarle un poco de agua, de decirle que todo estaría bien de una forma o de otra.

Ahora pienso tanto las cosas. Creo que recupero la brevedad del tiempo que tuve para hacerlo en aquel entonces tomándome con calma todas las decisiones de mi relación. Dos años de relación estable, ahora vivir unos meses juntos y ya veremos … ya veremos. No hay prisa, nada debe suceder de inmediato y me abrumo en cuanto pienso en todo a lo que nos enfrentaremos en la convivencia diaria con un poco de escepticismo.

Hoy encontré una foto de mi boda dentro de un libro y no me reconocí pero verla me hizo recordar todos estos detalles y volver a vivir esos momentos a través de la memoria. Ahora pienso lo que no se pensaba en aquel entonces, porque como dice el personaje principal de Mi Vida Sin Mí de Isabel Coixet, ¨pensar cuando se tienen 17, se está embarazada y una se casa con el único hombre con el que ha hecho el amor simplemente no es una opción¨.

sábado 24 de octubre de 2009

Dogum gunun kutlu olsun

Feliz cumpleaños mi amor.


Blossom Dearie, Try your Wings



Alpha, Sometime Later


Songs for a gloomy saturday ...

viernes 23 de octubre de 2009

Atravesaste la calle del mercado de pescado donde comimos choros rellenos, viste al señor que me vendía naranjas por la mañana y la tiendita donde compramos aceitunas y queso por la tarde.
Pasaste la peluquería, los hombres siguen como hace tiempo tomando café y jugando backgammon, el burdel sigue abierto a todas horas, las putas turcas no descansan digo yo.

La tiendita de lámparas sigue abierta hasta las 12 de la noche, el bar de jazz donde vimos a Lonnie Smith hoy presenta a Istanbul Sessions pero no quisiste ir solo.
Tomas raki con los amigos en aquel lugar famoso por su meze, la especial hoy es pulpo a las hierbas, arroz blanco, aceitunas negras y rojas, quesos varios, qué envidia.

A unas cuadras las señoras siguen platicando de ventana a ventana en los segundos pisos, todavía escucho a la viejita de la cabeza cubierta gritar -Osman!- y veo al pequeño corretear su balón de fútbol por la avenida empedrada ignorando a la abuela.

Una pareja se esconde en la entrada del edificio de puerta verde, el café ya casi cierra, la música se escucha de los barecitos de la avenida, el bullicio de unos niños jugando canicas a deshoras, la risa de una señora escogiendo canastas y coqueteando con el vendedor.

Mmm, ese barrio, esas noches, esos ruidos, la vista desde la terraza de la ventana por la que entraba la lluvia y el frío cuando quería recibirlos. Hoy extraño tanto, la nostalgia me invade, no estoy aquí ni estoy allá.
Noche de concierto con la OBC, compositores contemporáneos.

Mi pieza favorita de la noche la Suite Gourmet de Enrique Salazar
los movimientos:

1. Ciruelas rellenas de clavo y genjibre con jarabe de mango
2. Ensalada de betabel y hojas de maple en aceite de olivo
3. Tiras de arrachera con semillas de granada en cama de hojas de plátano
4. Niño envuelto a la Mozart

No cabe duda que la crisis genera también cosas positivas y la creatividad y versatilidad del ensamble de solistas y del director musical me ha dejado boquiabierta y feliz.

Un contrabajista que deja su instrumento y toma la guitarra eléctrica para hacerla sonar durante dos movimientos, mis músicos migrantes, mi director exiliado, la música que excita los sentidos, fue una noche deliciosa.

miércoles 21 de octubre de 2009



Richard Bona
Eyala

para tí ...
El agua tormentosa está calmada por primera vez.
Nado como en la fosforecencia de esa laguna infinita en medio de la oscuridad.
La tibieza me abraza, no tengo miedo, te metes por todos lados y te quedas dentro.
Aquí me quedo, tú eres lo que quiero, tú eres quien me quiere.
Nada más doloroso que llorar en silencio.
Esa tristeza que se queda callada en el rincón, que se queda guardada, que no se mueve.
No hay lágrimas, sólo un nudo en la garganta que no deja sólo permite el aire suficiente para respirar, para sobrevivir. No hay suspiros, no hay sonrisas.

Hoy platiqué con una persona que padece depresión y me recordó la que yo he padecido.
El túnel, la luz que no aparece, las lágrimas y los espacios largos de silencio, la vida que se va sin ser vivida, la muerte que se desea pero no se enfrenta, la voluntad que se pierde.

Deseé no volver al túnel jamás, no sentir esa oscuridad total que no deja verse ni las manos.


Me hizo demasiadas preguntas para las que no había respuesta.

Hay personas que no están listas para la verdad, nisiquiera para la propia.
Ayer me fui a la cama temprano, quise disfrutar el proceso en el que Aldito pasa de estar despierto a estar dormido. Sus manos calientitas bajo la almohada, su sonrisa apenas dibujada, su pijama de balones de fútbol y basket, los monitos que tiene escondidos al lado de la cama, Batman y Darth Vader.

Correos, un texto académico, revisar una tesis, escuchar música, un vistazo a facebook, un mensaje recibido en el celular.

Ayer me fui a la cama tranquila, disfrutando el silencio, un vaso con agua, un libro a punto de ser terminado de leer. Pensé en él y en su abrazo, en el olor a aeropuerto, en la mandarina del jardín de mi papá que había comido por la tarde, en que no había regado las plantas.

Hoy desperté con prisas, con nuevos impuestos, un café que se enfrió demasiado rápido, un hijo enojado por mi histeria matutina... de nuevo la desesperanza.

lunes 19 de octubre de 2009

Ayer hubo pizza hawaiana y alitas de pollo frente al mar con little Aldo.
Repaso del orden del día de la asamblea que hoy dirigiría en la escuela.
Té de manzanilla y galletas de chispas de chocolate.
Conversaciones sobre el amor y la vida.
Una hora de la caricatura del ornitorrinco que me tiene fascinada.
Mi hijo se burló sobre el globo terráqueo que compré y que tiene a Checoslovaquia y la URSS.
Acurrucamiento con respectivos besos de ardilla.

fue un buen domingo ...
Tengo una cama rica.
De esas con sabanitas ricas, cobijas delgaditas y suavecitas, edredón pachoncito ...
un sueño de mi infancia ha sido cumplido.
Un tema menos para terapia.
El enamoramiento es como un lapsus pendejus. El amor es la neta del planeta.
La elocuencia en su máxima expresión ; )
(carita con símbolos incluída)

Hoy 19 de Octubre Día Mundial en contra del Cáncer de Mama
Tócate y deja que te toquen ... enseña a tus hijas y hermanas a que lo hagan, ve tus senos al espejoy conócelos. Reconoce sus distintos estados durante el mes, sus cambios de color y textura, se testigo del paso del tiempo por ellos, de las grietas que generan cuando crecen o su consistencia cuando amamantas. Es tu cuerpo, el de nadie más, conócelo.
Han pasado tantas cosas últimamente que mi descuido por el blog tiene más que ver con mi saturación mental y emocional que con la insuficiencia de tiempo como es mi costumbre.
El número uno de las cosas en mi lista de lo que ha sucedido y me ha sacudido últimamente lo tiene por supuesto mi trabajo.

La logística del concierto en Los Angeles con Fernando de la Mora con su respectiva dosis de estrés, control de egos, habilidades de negociación, desgaste físico, desvelos, peleas con choferes y técnicos, risas con los músicos y chelas de madrugada en el autobús de regreso. Una prueba más profesional en un mundo hasta hace poco tan lejano a mí como la neurología o la bioingeniería.

El concierto de Nortec con la Orquesta de Baja California si bien con un proceso de preparación de muchos meses antes generó mucho estrés y ocupaciones diversas justo un mes antes que me tuvieron consumida y nerviosa. Ser parte del proceso creativo sin embargo, es una experiencia que me ha dejado excitada, emocionada, creativa, imaginativa y feliz.

El concierto en sí, vivido desde el backstage fue una de las mejores noches de mi vida. Ver a mis músicos salir como rockstars con 20,000 personas aclamándolos, al Director Iván del Prado sonreír emocionado antes de subir al escenario, dirigir sin batuta como él lo hace ante aquella multitud de gente con su camiseta de leyenta ARTE ES PODER, Ramón, Pepe, Juan Carlos, todos en Nortec emocionados y nerviosos como nunca los había visto.

Ensayos previos en los que Iván usó Ipod y se acomodó al sintetizador. Los rockstars llegaban tard y crudos, los músicos de la OBC a tiempo pero un poco incrédulos y desconfiados. Los metales no tenían la fuerza suficiente, las percusiones fallaban en los tiempos acelerados del beat electrónico, las cuerdas que luchaban por ser escuchadas.

El concierto me marcó de una forma que no esperaba. Sonará romántico pero me reconcilió con Tijuana. Me hizo reconocer la relación odio-amor que nos une, me hizo darme cuenta de que a pesar de vivir en Rosarito me siento cada vez más cercana a la realidad de una ciudad que me acoge todos los días desde hace ya algún tiempo. Sus avenidas, su tráfico, sus balaceras, sus asesinatos y violaciones, su estética agresiva, sus restaurantes y bares.

Mi vida tijuanense fue legitimizada por esa sensación de escalofrío cuando a medio concierto la multitud comenzó a gritar -Tijuana! Tijuana!-. Una orquesta de 18 músicos, todos migrantes y especialistas en música clásica de compositores contemporáneos y arriesgados, un colectivo de música electrónica fusionada con norteño que además de sintetizadores lleva bajo, acordeón y tuba. Música que además de escucharse pudo verse con el genio de los visuales generados sobre Tijuana y los chichés que conviven en ella.

Yo también soy migrante y a mí también me acogió Tijuana nunca lo había sentido tan claro como aquella noche. No sé en qué momento aprendí a convivir con tanques de guerra en las calles, militares comprando cigarros donde compro la leche, conocidos asesinados y familias huyendo, pero me queda claro que tampoco Rosarito es ya el mismo. El éxodo masivo, el pueblo convertido en ciudad wannabe, la invasión del Burger King y el Wal Mart, los restaurantes que cierran y los negocios independientes de compas cerrando.

Ni cuenta me di, pero yo también me fui yendo. No sé en qué momento pero yo también me fui sin irme del todo, pero ya no reniego de mi condición de migrante ni reniego de Tijuana, hemos hecho las paces. El concierto me recuerda las cosas locas que sólo he visto suceder en Tijuana. Me reitera nuestra habilidad y gusto por la fusión y lo que no es de aquí ni de allá. La falta de arraigo no como debilidad sino como vehículo para la invención y la creatividad, para la movilidad permanente, la protesta y la creación.

Mi trabajo es un placer y de ahí lo agradecida que estoy con este cansancio que no me suelta.


jueves 8 de octubre de 2009

Zicatela
Mazunte
Zipolite


Oaxaca ahí te voy ... ocupo playa, descanso, mezcal ... no pensar, no pensar.

miércoles 7 de octubre de 2009



Wax Poetic
Keyif-The Relaxed Minute
de su álbum Istanbul

martes 6 de octubre de 2009

Preparo lentejas, escucho Antony and the Johnson´s, la casa huele a orégano, tomate y cebolla.
Abriré una botella de tinto a tu salud.

lunes 5 de octubre de 2009

Te lloro a veces, te sueño a veces. Te me sigues saliendo así, poco a poco como quien se desangra hasta la muerte. Lento y fatal.

Cuando el dolor es mucho me refugio en aquel departamento pequeño de grandes ventanas y balcón lleno de flores, recuerdas? El de puerta azul y timbre de campana.

Pongo flores frescas en el jarrón de la sala, leo uno de los montones de libros en la mesita de noche, recojo botes de cerveza vacíos y colillas de cigarros de clavo sobre la mesa. Me meto a la cama de sábanas revueltas que siempre huele a sexo, a tu perfume y al mío. Como un poco de sopa de lentejas y tu ensalada de betabel. Bebo vodka con jugo de cereza, siento el sol de la mañana sobre mi cara y la luz de la luna sobre mi cuerpo desnudo en las noches templadas.

Recojo tu bufanda y me la anudo al cuello en las noches de invierno, me cubro con tu abrigo verde. Contemplo tus botas al pie de la cama, tu computadora siempre encendida, te escucho cantar desde la regadera mientras se escucha a lo lejos Nina Simone. Ahí es a donde me voy cuando te extraño, ahí me refugio. Nunca te veo, ni te abrazo ni te beso. Sólo sé que estás ahí y eso me basta. Abro los ojos, me seco las lágrimas, aquí estoy de regreso y tú te has quedado allá para siempre.




Cuida mis flores, no las riegues demasiado que se ahogan. Trata de desayunar antes de irte a trabajar, recuerda no fumar más de lo debido y cubrirte bien en invierno porque no estaré para curarte el resfriado. No te desesperes con la gente que come palomitas en el cine, mejor ve a la función de media noche como hacíamos juntos. Disfruta el té en el parque pero recuerda abrazar por lo menos un árbol durante tu visita.

Visita nuestro lugar en Moda y toma café con omelette de tomate los domingos de verano. Usa tu abrigo verde en invierno cuando vayas a fumar pipa de agua, tómate un raki doble a mi salud. No les pegues a los peces sobre la pecera aunque mantengas que su memoria es tan corta que no lo recordarán, los lastimas. Usa tu camisa roja sólo en ocasiones especiales porque te hace ver tremendamente guapo e irresistible.

Toma tus pastillas siempre y trata de dormir lo más que puedas. Sal un poco más, ríete más, ten más amigos, la soledad acabará por acabarte. No tengas enojo con los trenes, ni el medye dolma, ni evadas las calles por donde caminamos ni llores cuando me recuerdes. Sigue platicando con los taxistas y los meseros, te adoran y siempre terminan contándote su vida entera. Salúdame a tu amigo el que siempre nos tuvo fé, dile que siento mucho haber probado lo contrario. Métete a nadar desnudo al mar como siempre tuvimos ganas de hacerlo. Ve a Praga y piénsame un minuto, cuando yo vaya estarás conmigo, Praga siempre será nuestra ciudad. Síguete mojando la cara con copos de nieve en invierno y nadando en verano.

Extraño tu risa, tu abrazo, tu sonrisa cuando duermes, tu manera de tomarme de la mano.
Te extraño siempre pero cada vez un poco menos, te me vas saliendo, me estoy vaciando de tí.
Se han ido el insomnio, la depresión, la neurosis.
Las noches son para dormir y los días para vivir ... nada de sobrevivir.
Sueño despierta de nuevo, sonrío cuando amanece y anochece, me concentro en las lecturas, los números me cuadran, no me duele el cuerpo, no me duele el alma.
Al parecer mi locura era temporal y mi remedio fue alejarme de tí.



Tijuana Makes me Happy
frase del estimado Rafa Saavedra

Bostich/Fussible-Orquesta de Baja California
4 de Octubre, 2009.

domingo 4 de octubre de 2009





Una de mis nuevas revistas favoritas ... Errr-Magazine
Este blog fue recomendado en la sección Blog-errr de su primer número
...


Una ocurrencia compartida con la locura de Gaby Posada hoy se convierte en realidad, Bostich-Fussible del Colectivo Nortec con la Orquesta de Baja California hoy en la noche frente al CECUT en un concierto que seguramente será memorable ... good times baby !!!

martes 29 de septiembre de 2009

Tacho los días en el calendario con una sonrisa en la cara.
No espero que llegue ningún día en especial.
No hay una fecha marcada con algún color distinto que me motive a hacerlo.
Simplemente disfruto el paso del tiempo, el reloj que da vueltas, los días que transcurren, la vida que camina y que por fin no lleva prisa.

sábado 26 de septiembre de 2009

Hoy no te extraño.
Hoy es un excelente día y el comienzo de otros mejores.

El amor sana, libera, promete, ilusiona.
El amor inesperado, sorpresivo, que me abraza como la neblina a la montaña en estas primeras noches de otoño.
Me abrazo a tí y respiro nubes.
Te amo.
Fiebre que con nada baja.
Un baño con agua helada, toallas en la frente, el pecho.
La noche en vela esperando una señal de mejoría.
El sueño que amenaza con truncar mi función de centinela.
Se hace de día, la fiebre no baja. Baño con agua helada de nuevo.
Sonreír y decir que todo estará bien aunque no se tenga la certeza.
Una taza de café, dos tazas de café, tres tazas de café.
Un abrazo, dos besos, tres abrazos, cuatro besos.

El día se está haciendo tarde y no mejora.
Los ojos le lloran y yo sigo llorando en silencio esperando su sonrisa.
Dice que me ama y sonríe, por fin.

jueves 24 de septiembre de 2009

Te me sales por los poros, por las lágrimas, por los sueños.
Quiero retenerte pero te esfumas ... quisiera aferrarme a tí pero no puedo.
Quisiera aferrarme a las nubes, al viento, al aroma del café, al vapor de la ducha ... te me sales.

martes 22 de septiembre de 2009

Ya llegaste?
No, tú no eres más que el producto de mi imaginación.
Alucinación provocada por la deshidratación y el insomnio.
Eres el producto de mi locura que era temporal y ahora es crónica, de la depresión que llegó para quedarse, del desamor y la frustración, desolación y tortura, eso eres tú.

Bésame, trata de engañarme mientras me haces el amor.
Hoy no pude evitarlo y he visto tus fotos.
Me juré hacerlo sólo un momento para que jamás tu cara se me olvide.
Tu olor y tus carcajadas se me olvidarán? Supongo que sí.
Todos somos presencia y olvido en momentos distintos.
Yo seré un fantasma y tú serás demonio.

La bugambilia se come a las rosas y las rosas se han comido otra planta cuyo nombre desconozco pero que habita en mi jardín y da flores rojas y amarillas escondidas bajo la maleza.
Tomé las tijeras enormes y comencé a cortar. Me dolió un poco mientras iba destrozando tallos y flores en mi afán de que no se ahoguen unas a otras.

El dolor se convirtió en rabia y perdí noción de la estética o del noble objetivo de mi asesinato y seguí cortando perdida entre el sonido de las tijeras rozando con los tallos del rosal.
Las flores y las hojas caían en mis pies pero no me importó. La bugambilia se defendió y me dejó la muñeca destrozada a rasguños. Sólo hizo que mi furia creciera.

Me quedé sentada en el piso mientras el agua fluía por el patio entero bañándolas a ellas y bañándome a mí. Miré hacia arriba, vi la luna y comencé a llorar amargamente y en silencio con mis víctimas de testigos. Las he regado a lágrimas... les ha gustado la venganza. Malditas.
Soltar, desprenderse.
El presente se convirtió en pasado hace un segundo.
Duele pero libera.